Durante mucho tiempo se consideró "comida de pobres", pero esos tiempos quedaron atrás. La col está de vuelta con fuerza, ¡y con toda la razón! No solo es resistente y económica, sino que también es una de las verduras más saludables que ofrecen nuestros campos. Aquí descubrirás por qué la col merece mucha más atención en tu cocina.
Lo que debes saber sobre la col
La col es el epítome de la verdura de temporada y regional. Su temporada principal se extiende de septiembre a marzo. Durante estos meses, la encontrarás fresca del campo, llena de nutrientes y sabor.
Gracias a su estructura firme, se conserva excelentemente, lo que la convierte en la verdura de invierno perfecta. Ya sea col blanca, col lombarda o col rizada, todas comparten los fantásticos beneficios para la salud que veremos a continuación.
Nutrientes y efectos

Mira el gráfico de arriba: ¡la col es una verdadera potencia! Son especialmente interesantes los aceites de mostaza anticancerígenos que contiene, responsables de su sabor típico y que protegen tus células.
También tiene propiedades antiinflamatorias y ayuda a tu cuerpo a mantener el equilibrio ácido-base, ya que se metaboliza de forma alcalina. Si quieres adelgazar, buenas noticias: la col es extremadamente saciante, pero apenas tiene calorías. ¡Un verdadero aliado para la figura en invierno!
Sabor y consistencia
Cruda, la col es crujiente y firme; cocida, se vuelve muy suave y desarrolla un dulzor agradable. Un punto que no se puede ocultar: la col tiene un olor propio fuerte que puede llenar la cocina al cocinarla.
También hay un truco para la digestibilidad: mientras que cruda puede causar gases, cocida es mucho menos flatulenta. Especias como el comino o el hinojo también ayudan a hacerla más digestiva.
Preparación con electrodomésticos
La col es más versátil de lo que se piensa. Tus electrodomésticos te ayudarán a prepararla de forma moderna y deliciosa:
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Licuadora de prensado en frío / Extractor de zumos: Como ya indica tu gráfico: ¡la col es buena para licuar! El zumo fresco de col es un antiguo remedio casero para el estómago. Lo mejor es mezclarlo en la licuadora de prensado en frío con manzana o zanahoria para suavizar el sabor.
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Freidora de aire: Olvídate de las verduras blandas. Corta la col en rodajas gruesas ("filetes de col"), úntalas con aceite y especias y mételas en la freidora de aire. Los bordes quedarán deliciosamente crujientes y el interior jugoso.
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Batidora de vaso: Para una sopa de col cremosa o una ensalada de col fina (Coleslaw), la batidora de vaso es tu amiga. Tritura las hojas duras en cuestión de segundos, ahorrándote el tedioso picado.
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Panificadora: El pan sustancioso con tocino y col o un jugoso pan de chucrut se hacen con facilidad en la panificadora. La col mantiene la masa fresca y jugosa durante mucho tiempo.
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Cubiteras: Dado que a menudo se necesita solo un poco de zumo de col para fines medicinales o para sazonar, puedes congelar perfectamente el zumo recién exprimido en tus cubiteras y sacarlo en porciones.
Compra y almacenamiento
Al comprar, asegúrate de que la col se sienta firme y pesada. Las hojas exteriores deben estar crujientes y no mostrar signos de marchitamiento.
La col es un prodigio de almacenamiento. En una bodega fresca o en el cajón de verduras de la nevera, una col entera puede durar varias semanas. Una vez cortada, debes cubrir la superficie de corte con film transparente para que no se seque y pierda menos vitamina C.
Uso en la cocina
La col es más que una simple guarnición:
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Clásico: En rollos de col o como un guiso contundente, calienta desde dentro.
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Internacional: Como kimchi (col china fermentada) o en wok con salsa de soja.
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Cruda: Finamente rallada como ensalada, que se vuelve más suave y digestiva al amasarla bien con las manos.
Curiosidades
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Bomba de vitamina C: La col blanca a menudo contiene tanta o incluso más vitamina C que los cítricos. Antiguamente, el chucrut protegía a los marineros del escorbuto.
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Peso pesado: La col más pesada jamás cosechada pesó más de 60 kilogramos, ¡suficiente para un montón de rollos!
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Cataplasmas de col: Aplicadas externamente, las hojas de col se consideran un antiguo remedio casero. Una cataplasma se supone que alivia el dolor en las articulaciones.
Conclusión
La col es el héroe anónimo del invierno. Es saciante, alcalina y aporta valiosos aceites de mostaza anticancerígenos. Aunque cruda puede causar gases, la variante cocida o el zumo fresco de la licuadora de prensado en frío ofrecen beneficios para la salud que no deberías perderte.





















