Brilla en rojo, amarillo y blanco radiante en la huerta y, durante mucho tiempo, estuvo casi olvidado: la acelga. A menudo se la describe como la "mejor espinaca", pero esto apenas le hace justicia. La acelga es una verdura independiente y aromática que no solo es un punto culminante visual, sino que también brilla por sus valores internos. Aquí descubrirás por qué debes probar estos tallos coloridos.
Lo que debes saber sobre la acelga
Botánicamente, la acelga pertenece a la familia de las amarantáceas y está estrechamente emparentada con la remolacha (aunque su sabor se parece más al de la espinaca). Su temporada se extiende de mayo a octubre. Durante este tiempo, la encontrarás fresca y regional en el campo.
Se distinguen a grandes rasgos dos tipos: la acelga de penca (con nervios gruesos y carnosos que se preparan como espárragos) y la acelga de hoja (en la que se utilizan más las hojas). Es robusta y aporta color a cualquier cocina.
Nutrientes y efectos

La acelga es un campeón en nutrientes, pero con una pequeña limitación. Como puedes ver arriba, es una excelente fuente de hierro y tiene un efecto hematopoyético, perfecta para el cansancio o para dietas vegetarianas. Además, tiene un efecto desintoxicante y ayuda a tu hígado.
Gracias a su alto contenido de potasio, se considera que reduce la presión arterial. También es rica en antioxidantes para proteger tus células. Una nota importante de tu gráfico: la acelga contiene ácido oxálico. Las personas propensas a cálculos renales deben consumirla con moderación y desechar el agua de cocción.
Sabor y consistencia
En cuanto al sabor, la acelga es más intensa y terrosa que la espinaca, pero a la vez especiada y con un toque a nuez. Los tallos son crujientes y tienen una textura propia, mientras que las hojas se ablandan al cocinarse.
Una particularidad: la acelga no es apta para todos cruda. Las hojas jóvenes y tiernas (acelgas baby) suelen usarse en ensaladas, pero la acelga adulta debe cocinarse debido al ácido oxálico y a su estructura fibrosa más firme, para que sea más digerible.
Preparación con electrodomésticos de cocina
Para procesar creativamente estos coloridos tallos, tus electrodomésticos de cocina son ideales:
- Freidora de aire caliente: ¡Los chips de acelga son un snack crujiente y delicioso! Arranca las hojas de los tallos, mézclalas con un poco de aceite y sal marina y hornéalas en la freidora de aire hasta que estén crujientes. Una alternativa saludable a los chips de patata.
- Batidora de vaso: La acelga es buena para batidos verdes, ya que tiene un fuerte efecto desintoxicante. Para reducir el ácido oxálico, puedes blanquear brevemente las hojas antes de meterlas en la batidora de vaso.
- Extractor de zumos lento / Licuadora: Un zumo verde oscuro de acelga, manzana y limón es una bebida energética para tu sangre. El extractor de zumos lento extrae suavemente los nutrientes vitales de los tallos y hojas fibrosos.
- Panificadora: Una quiche salada o un pan con acelga salteada y queso feta es un placer. Añade la acelga preparada y bien escurrida directamente a la masa o usa la panificadora para preparar la masa de tu tarta de acelga.
- Cubiteras: Blanquea brevemente la acelga, hazla puré y congélala en cubiteras. Estos "cubos verdes" son perfectos para enriquecer rápidamente salsas o sopas con una porción de hierro y color.
Compra y almacenamiento
La acelga fresca se reconoce porque el tallo cruje al romperse. Las hojas deben verse turgentes y jugosas, no marchitas.
Lamentablemente, no se conserva mucho tiempo. Lo mejor es envolverla en un paño húmedo y guardarla en el cajón de las verduras. Debes consumirla en 1 o 2 días, ya que pierde rápidamente vitaminas y se marchita.
Uso en la cocina
La acelga es una verdura 2 en 1:
- Los tallos: Necesitan un poco más de tiempo para cocinarse. Puedes cocinarlos como espárragos, gratinarlos o estofarlos en la sartén.
- Las hojas: Se preparan como espinacas: blanqueadas brevemente, en salsa de nata o como relleno para canelones.
- Rollos: Las hojas grandes son excelentes para hacer rollos (rollos de acelga).
Datos curiosos
- Desplazada: Antes, la acelga era muy popular en Alemania, pero luego fue desplazada por la espinaca, porque esta era más fácil de cosechar mecánicamente y de almacenar. ¡Ahora está de regreso!
- Engaño colorido: En los jardines ornamentales, la acelga a menudo se planta solo por su belleza; muchas personas ni siquiera saben que se puede comer.
- Secreto de la raíz: Como está emparentada con la remolacha azucarera, las raíces también contienen azúcar, pero antes se usaban más como forraje para el ganado.
Conclusión
La acelga aporta color y salud al plato. Es una excelente fuente de hierro y tiene un efecto hematopoyético, pero debe consumirse con moderación debido a su contenido de ácido oxálico. Dado que no es ideal para todos cruda, lo mejor es hacer chips crujientes en la freidora de aire o usar el extractor de zumos lento para un zumo revitalizante.





















