Polariza como casi ninguna otra verdura: algunos adoran su sabor profundo y terroso, otros la evitan. Pero quien ignora la remolacha (o betabel) se pierde una de las verduras más saludables que ofrecen nuestras tierras. Es un verdadero potenciador del rendimiento y te fortalece desde dentro. Aquí descubrirás por qué deberías darle una oportunidad a esta raíz roja, y por qué los guantes son tu mejor amigo al prepararla.
Lo que debes saber sobre la remolacha
La remolacha es una verdura de almacenamiento clásica para la estación fría. Su temporada se extiende de septiembre a marzo. En estos meses, la encontrarás fresca con sus hojas o como producto de almacén.
Está estrechamente relacionada con la remolacha azucarera y la acelga. Su distintivo es el color rojo intenso, que se debe al pigmento betanina. Este es tan intenso que también se utiliza como colorante alimentario natural (E162).
Nutrientes y efectos

La remolacha es una verdadera maravilla de la naturaleza. Se considera una verdura clásica para deportistas. ¿Por qué? Favorece la circulación sanguínea y puede mejorar el rendimiento y la recuperación.
Pero no solo los deportistas se benefician: es una excelente fuente de ácido fólico, lo que la hace especialmente importante para la formación de sangre y la división celular. Además, tiene propiedades antiinflamatorias y protege tus células. Quienes siguen una dieta alcalina están en lo correcto: la remolacha tiene un efecto alcalino en el cuerpo. Además, al ser rica en fibra, sacia durante mucho tiempo y cuida el intestino.
Sabor y consistencia
Aquí es donde a menudo radica el problema: la remolacha tiene un sabor muy característico y terroso. Esto se debe a la geosmina (la misma sustancia que causa el olor de la lluvia de verano en tierra seca). Cruda es muy dura y crujiente, cocida se vuelve muy tierna y dulzona.
Una advertencia muy importante de tu gráfico: la raíz tiñe mucho. El jugo rojo se adhiere inmediatamente a las tablas de cortar, la ropa y la piel.
Preparación con electrodomésticos de cocina
Con los utensilios adecuados (¡y precauciones!), la preparación es un juego de niños:
- Extractor de zumos lento / Licuadora: Tu gráfico lo destaca: ¡la remolacha es buena para hacer zumo! Un zumo de remolacha con manzana, jengibre y limón es el estimulante definitivo del sistema inmunológico en invierno. La manzana suaviza maravillosamente el sabor terroso.
- Freidora de aire: Las chips de remolacha son una alternativa de snack genial y saludable. Rebana la remolacha (¡con guantes!) en rodajas finas, mézclalas con un poco de aceite y sal y hornea en la freidora de aire hasta que estén crujientes. Al asarlas, se vuelven maravillosamente dulces.
- Batidora de vaso: Para un batido rosa ("Pink Power"), mezcla remolacha cruda o cocida con bayas y plátano. Como es una verdura para deportistas, es el batido pre-entrenamiento perfecto.
- Máquina de pan: Un pan de remolacha no solo tiene un aspecto espectacular (¡morado por dentro!), sino que también es extremadamente jugoso. Agrega remolacha finamente rallada o zumo de remolacha en lugar de agua a la máquina de pan.
- Cubiteras: Como la raíz tiñe mucho, puedes congelar el zumo de remolacha en cubiteras y luego usarlos como "bombas de color" naturales para teñir salsas, arroz o batidos de rosa, sin añadir mucho sabor propio.
Compra y almacenamiento
Busca raíces firmes que no estén arrugadas. Si las compras con hojas, estas deben verse frescas (¡puedes comerlas como espinacas!).
La remolacha se conserva muy bien. En el cajón de verduras o en un sótano fresco, se mantiene durante semanas. Consejo: envuélvela en papel de periódico para que no se seque.
Uso en la cocina
- El clásico: Borscht – el estofado de Europa del Este que calienta y sacia.
- Ensalada: Cocida y cortada en dados con manzana, cebolla y canónigos o cruda muy fina como carpaccio con queso de cabra y nueces.
- Verduras al horno: Cortadas en gajos junto con patatas y zanahorias en una bandeja.
Datos curiosos
- Momento de susto: No te asustes si tu orina o heces se tiñen de rojizo después de consumirla. Es completamente inofensivo y se debe al pigmento betanina, que se excreta.
- Cosméticos: Antiguamente, las mujeres usaban el zumo de remolacha como colorete natural o pintalabios.
- Alimento espacial: La remolacha ya ha estado en el menú de los astronautas en el espacio debido a su alta densidad nutricional.
Conclusión
La remolacha es la reina de las verduras de invierno: es una excelente fuente de ácido fólico, tiene propiedades antiinflamatorias y es inmejorable como verdura para deportistas. Aunque con su sabor terroso y su capacidad de teñir intensamente no ganará un concurso de popularidad en la primera cita, sus valores internos convencen. Especialmente como zumo –porque es buena para extraer zumo– es imprescindible para tu salud.





















