Todos los niños lo conocen como la poción mágica de Popeye, pero las espinacas son mucho más que un mito de cómic. Esta verdura de hoja verde es uno de los alimentos más valiosos que ofrecen nuestros campos. Ya sea como "espinaca baby" en ensaladas o como guarnición fuertemente condimentada, aporta energía pura. Sin embargo, también tiene un pequeño "lado oscuro" que hay que conocer para aprovecharla al máximo.
Lo que debes saber sobre la espinaca
La espinaca es un verdadero milagro estacional, ya que nos deleita dos veces al año recién cosechada del campo. Su temporada se divide en dos: la primera cosecha tiene lugar en primavera, de marzo a mayo, y la segunda en otoño, de septiembre a noviembre.
La espinaca de primavera suele ser más tierna y se puede comer cruda maravillosamente, mientras que la espinaca de otoño a menudo tiene hojas más fuertes y resistentes, perfectas para cocer al vapor.
Nutrientes y efecto

La espinaca es un peso ligero en la balanza, pero un peso pesado en nutrientes. Tiene muy pocas calorías (solo 23 kcal por 100g). Sin embargo, es un verdadero impulsor de la salud: es rica en vitamina K, importante para la salud ósea y la coagulación de la sangre.
Es especialmente valiosa para mujeres y vegetarianos, ya que contiene ácido fólico y es buena para la formación de sangre. Además, tiene propiedades antioxidantes (protección celular) y desintoxicantes, lo que la convierte en la compañera perfecta para la desintoxicación.
Un dato importante de su gráfico: la espinaca contiene ácido oxálico. Este ácido puede afectar los riñones en personas sensibles y tiene un inconveniente: inhibe la absorción de hierro. El consejo profesional: combine siempre la espinaca con vitamina C (por ejemplo, zumo de limón o pimentón) para aumentar la absorción de hierro, o blanquéela brevemente para reducir el contenido de ácido oxálico.
Sabor y consistencia
La espinaca baby cruda tiene un sabor suave, a nuez y ligeramente dulce. La espinaca más vieja o la espinaca de raíz es más amarga y a veces tiene un ligero sabor metálico ("dientes ásperos"). Cocida, se reduce extremadamente y se vuelve muy tierna.
Preparación con electrodomésticos de cocina
La espinaca es la favorita de la cocina moderna y se puede preparar de muchas maneras:
- Batidora de vaso: ¡El clásico para batidos verdes! Como la espinaca tiene pocas calorías, es la base perfecta. Hace que el batido sea cremoso y aporta nutrientes sin enmascarar el sabor de las frutas.
- Extractor de zumo lento / Licuadora: Aprovecha su propiedad desintoxicante para un zumo verde detox. Extrae el zumo de espinacas junto con manzana, pepino y limón. El zumo es de un verde intenso y un verdadero chute de energía por la mañana.
- Panificadora: ¿Quieres hornear pan verde? Tritura las espinacas y añádelas como sustituto líquido a la masa de tu panificadora. Queda genial y tiene un sabor jugoso y sabroso.
- Freidora de aire caliente: ¿Un tentempié saludable? Mezcla hojas de espinaca lavadas y secas con un poco de aceite y sal y hornea brevemente en la freidora de aire caliente para obtener "chips de espinaca". ¡Quedan sorprendentemente crujientes!
- Cubiteras: Como las espinacas se reducen mucho al cocinarlas y a menudo se compran grandes cantidades: Tritura espinacas frescas con un poco de agua o aceite y congélalas en cubiteras. Estos "cubitos verdes" son perfectos para realzar salsas, currys o batidos de forma espontánea.
Compra y almacenamiento
Busca hojas crujientes y de color verde oscuro. Si están marchitas, blandas o amarillentas, déjalas. Las espinacas se marchitan rápidamente después de la cosecha. En casa, debes envolverlas inmediatamente en un paño húmedo y guardarlas en el frigorífico. Consúmelas en 1-2 días.
Uso en la cocina
- Cruda: Como base de ensalada con queso de cabra, nueces y aderezo de miel y mostaza.
- Al vapor: Clásica con cebolla y un toque de nuez moscada (espinacas "blubb").
- Pasta: En salsa de nata para pasta o como relleno de raviolis y canelones.
Curiosidades
- El error de la coma: Que la espinaca contiene mucho hierro fue durante mucho tiempo un mito basado en un error de cálculo (una coma mal colocada) de un científico. Aunque contiene hierro, no es una cantidad tan excesiva como se pensaba antes, ¡pero sigue siendo saludable!
- El mito de recalentar: Antiguamente se decía que no se debía recalentar la espinaca (debido a la conversión de nitrato a nitrito). Hoy se sabe: si se enfría rápidamente y se guarda en la nevera, recalentarla una vez es inofensivo.
Conclusión
La espinaca es, con razón, un superalimento. Es rica en vitamina K, contiene ácido fólico y es buena para la formación de sangre. Aunque contiene ácido oxálico, que inhibe la absorción de hierro, con los trucos adecuados (¡añadir vitamina C!) los beneficios superan los inconvenientes. Ya sea fresca en la batidora o como chip en la freidora de aire caliente, aprovecha la temporada de primavera y otoño para tu salud.





















