Está en casi todas las cestas de la compra y es la base de salsas, sopas y platos contundentes. La cebolla es indispensable en nuestra cocina. Pero aunque la mayoría de las veces la usamos solo por su sabor, a menudo pasamos por alto su enorme poder curativo.
Descubre por qué la cebolla es un verdadero superalimento (¡y por qué, según nuestra tabla, no deberías echarla en el batido!) en nuestro último chequeo de alimentos.
Lo que debes saber sobre las cebollas

La cebolla es una campeona del almacenamiento. Su temporada va de julio a marzo, y como se puede almacenar excelentemente, la tenemos disponible regionalmente casi todo el año. Esto la convierte en una de las verduras más sostenibles que existen.
Nutrientes y efectos
La cebolla es baja en calorías y aporta nutrientes importantes como 1,1 g de proteínas y 1,9 g de fibra, lo que la hace rica en fibra.
Pero sus verdaderos talentos residen en la fitoterapia:
- Antiinflamatoria: Tiene un potente efecto antiinflamatorio, no es de extrañar que el jugo de cebolla sea un antiguo remedio casero para el dolor de oído o la tos.
- Cardiovascular: La cebolla se considera un anticoagulante, lo que puede mejorar la circulación sanguínea.
- Alcalina: Quien tiene acidez, recurre a la cebolla: tiene un efecto alcalino en el cuerpo.
Las dos importantes advertencias
En tu tabla hay dos puntos rojos negativos que debes tomar en serio:
- No apta para batidos: Dice explícitamente: No apta para batidos. Quien haya intentado alguna vez mezclar cebolla cruda en un batido de frutas, no lo volverá a hacer nunca más. El sabor domina todo y, en estado crudo y triturado, puede volverse amargo/metálico rápidamente.
- Sabor fuerte: Su sabor fuerte es una bendición y una maldición al mismo tiempo. Enmascara los aromas delicados si no se usa con moderación.
Preparación con tus electrodomésticos (¡Sin lágrimas!)
El mayor problema de la cebolla – las lágrimas al cortarla – tus electrodomésticos lo resuelven en un abrir y cerrar de ojos:
- Picadora múltiple: ¡El salvavidas absoluto! Pela la cebolla a groso modo, échala en la picadora múltiple y pulsa el botón. En 3 segundos tendrás cubos perfectos, sin derramar ni una sola lágrima. Ideal para boloñesa, albóndigas o aderezos para ensaladas.
- Freidora de aire caliente: ¿Te apetecen aros de cebolla crujientes sin freír? Los aros de cebolla empanados quedan súper crujientes en la freidora de aire. O puedes hacer tus propias cebollas fritas para perritos calientes y spätzle de queso: enharina ligeramente los aros de cebolla, rocíalos con aceite y fríelos.
- Panificadora: Nada huele mejor que el pan de cebolla fresco. Añade cebollas fritas (¡de la freidora de aire!) o cebollas crudas finamente picadas con dados de tocino a la masa. Tu máquina te horneará un pan sustancioso que no necesita ningún acompañamiento.
- Extractor de zumos lento / Licuadora: Aunque no sea apta para batidos, la cebolla es buena para zumos contundentes. Un pequeño chorro de zumo de cebolla en un zumo de verduras (por ejemplo, con tomate y pimiento) actúa como un potenciador del sabor. Consejo para resfriados: Licúa una cebolla y mezcla el zumo con miel, ¡un potente elixir para la tos!
- Batidora de vaso: Aquí hay que tener precaución debido a la regla de "no apta para batidos". Pero: Para un gazpacho frío o una salsa, la batidora es perfecta. Aquí la cebolla puede mostrar su picor, ya que es compensada por los tomates y los pimientos.






