Cuando los días se acortan, las temperaturas bajan y pasamos más tiempo en espacios cerrados, para muchos comienza la típica temporada de resfriados. La tos, el goteo nasal, la ronquera y el dolor de garganta forman parte del otoño y el invierno para muchas personas.
Por eso es aún más importante apoyar al propio cuerpo con una alimentación equilibrada, suficiente ejercicio y el sueño necesario. El aporte de vitaminas y minerales desempeña también un papel fundamental en este sentido.
¿Pero qué nutrientes son especialmente importantes para el sistema inmunológico? ¿Y puede el zumo recién exprimido ayudar a incorporar más frutas y verduras en el día a día?
Por qué el sistema inmunológico se ve especialmente exigido en otoño e invierno
Nuestro sistema inmunológico protege al cuerpo frente a patógenos como virus y bacterias. Especialmente en otoño e invierno pasamos más tiempo en espacios cerrados y tenemos un contacto más estrecho con otras personas. Esto facilita la propagación de los virus del resfriado.
La falta de luz natural también altera nuestra rutina. En los meses con menos sol, la producción propia de vitamina D por parte del cuerpo puede ser menor. Sin embargo, si existe realmente una carencia depende de diversos factores individuales.
Por ello, merece la pena prestar atención a una alimentación variada y a un estilo de vida equilibrado, sobre todo durante la estación fría.
Resfriado en familia: cuando afecta a uno tras otro
Un resfriado puede durar varios días o más. Las molestias típicas son, por ejemplo:
- Tos
- Goteo nasal
- Dolor de garganta
- Ronquera
- Malestar general
Fortalecer el sistema inmunológico: por qué las vitaminas y los minerales son importantes
Entre los más conocidos se encuentran:
- Vitamina C
- Vitamina A
- Vitamina D
- Vitaminas B6 y B12
- Ácido fólico (vitamina B9)
- Zinc
- Hierro
Cabe recordar que más no siempre es mejor. Los complementos alimenticios no son estrictamente necesarios si las necesidades individuales ya están cubiertas mediante una alimentación equilibrada. En caso de sospecha de carencia, lo ideal es que un médico valore el aporte necesario.
Estas vitaminas desempeñan un papel en el sistema inmunológico
Vitamina C
La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunológico. Se encuentra, por ejemplo, en cítricos, pimientos, frutos rojos, brócoli y muchas otras frutas y verduras.
Vitamina A
La vitamina A ayuda, entre otras cosas, al funcionamiento normal del sistema inmunológico y contribuye al mantenimiento de las mucosas y la piel en condiciones normales. Buenas fuentes son, por ejemplo, las zanahorias, los boniatos, la calabaza y las verduras de hoja verde.
Vitamina D
La vitamina D desempeña un papel importante en diversas funciones del cuerpo y también contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunológico. Parte de las necesidades de vitamina D pueden cubrirse mediante la producción propia del cuerpo gracias a la influencia de la luz solar.
En los meses con poca luz solar, obtenerla puede ser más difícil. Si es necesario tomar suplementos debe evaluarse de forma individual.
Vitaminas del grupo B y ácido fólico
Diversas vitaminas del grupo B ayudan, entre otras cosas, al metabolismo energético normal y al funcionamiento del sistema nervioso. El ácido fólico (vitamina B9) desempeña además un papel importante en la división celular.
Una alimentación variada ayuda a ingerir las distintas vitaminas del grupo B y otros nutrientes importantes.
Zumo recién exprimido: una forma sencilla de tomar más frutas y verduras
Las frutas y verduras forman parte de una alimentación equilibrada. Si te cuesta comer suficientes cantidades en tu día a día, puedes integrar los zumos recién exprimidos como un complemento variado en tu dieta.
Un zumo casero puede personalizarse a tu gusto: por ejemplo, con manzanas, naranjas, zanahorias, apio, pepino, frutos rojos o jengibre.
Tú mismo puedes decidir qué ingredientes utilizar y prescindir de colorantes, aromas o conservantes adicionales.
Consejo: combina diferentes tipos de frutas y verduras y prueba ingredientes de temporada. Así, el vaso de zumo diario no se volverá aburrido.
Licuadora de prensado en frío (Slow Juicer): prepara zumos frescos fácilmente
Una licuadora de prensado en frío (Slow Juicer) funciona con un tornillo sinfín que gira lentamente. Las frutas y verduras no se centrifugan, sino que se extrae su zumo mediante el movimiento de presión.
Esto hace que las licuadoras de prensado en frío sean especialmente interesantes para quienes desean preparar regularmente zumos frescos de frutas y verduras en casa.
Dependiendo del modelo, se dispone de diferentes tamices o filtros. Con ellos se pueden elaborar, por ejemplo, zumos con distintas texturas.
Otra ventaja: puedes elegir tus propios ingredientes y combinar las recetas según tu gusto.
Licuadora de prensado en frío vertical u horizontal: ¿cuál es mejor para ti?
En el ámbito de las licuadoras de prensado en frío, se distingue fundamentalmente entre modelos verticales y horizontales.
Licuadora de prensado en frío vertical
En un modelo vertical, el alimento se introduce hacia abajo gracias a su estructura vertical. Estos aparatos suelen ser especialmente prácticos si deseas preparar zumo de forma sencilla y habitual.
Licuadora de prensado en frío horizontal
En una licuadora de prensado en frío horizontal, el tornillo sinfín funciona de forma horizontal. Estos modelos pueden ser especialmente adecuados para ingredientes con muchas fibras, como apio, verduras de hoja verde o hierbas.
Qué licuadora de prensado en frío es más adecuada depende, por tanto, principalmente de qué ingredientes quieras exprimir más a menudo y qué funciones sean importantes para ti.
Encontrarás más información en nuestra comparativa:
→ Licuadora de prensado en frío vertical vs. horizontal: ¿cuál es la diferencia?
Chupito de jengibre (Ginger Shot): el clásico para la estación fría
Receta sencilla de chupito de jengibre
Para un chupito casero sencillo, puedes usar, por ejemplo, los siguientes ingredientes:
-
jengibre fresco
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limón
-
naranja
-
manzana
-
opcional: un poco de cúrcuma
Prepara los ingredientes, exprímelos y mézclalos bien a continuación.
Así podrás preparar tu propio chupito de jengibre exactamente a tu gusto.
Importante: un chupito de jengibre no es una cura contra los resfriados. Sin embargo, puede ser una forma variada de incluir diferentes alimentos vegetales en tu dieta.
Fortalecer el sistema inmunológico: la alimentación es solo una parte del conjunto
Una alimentación equilibrada es una base fundamental para el funcionamiento normal del sistema inmunológico. Aun así, no existe un único alimento ni un único zumo que proteja contra los resfriados.
Para empezar la estación fría de la mejor manera posible, merece la pena tener una visión integral:
- comer de forma variada y equilibrada
- beber suficiente agua
- hacer ejercicio regularmente
- dormir lo suficiente
- pasar tiempo al aire libre
- mantener una buena higiene de manos
- incorporar frutas y verduras regularmente en la dieta
Los zumos recién exprimidos pueden ser un complemento delicioso y aportar más variedad a tu alimentación.
Conclusión: afrontar el otoño y el invierno con buenos hábitos
Quien desee fortalecer su sistema inmunológico no debería esperar hasta el próximo resfriado para empezar. Una alimentación variada, dormir lo suficiente, hacer ejercicio y mantener una rutina diaria saludable constituyen la base.
Los zumos de frutas y verduras recién exprimidos pueden ser una forma sencilla de combinar diferentes ingredientes. Especialmente en otoño e invierno, las creaciones con cítricos, zanahorias, manzanas o jengibre aportan variedad al vaso.
Y lo mejor: con tu propia licuadora puedes preparar tus recetas cuando quieras y probar nuevas combinaciones una y otra vez.















